miércoles, 29 de enero de 2020

Hacia calor y se me pegoteaban las bolas

SERÍA EGOÍSTA
DE MI PARTE
NEGARME A LA POESÍA
DESPUÉS DE DEVOLVERME
LA SONRISA

Y NO CONFESAR
QUE LA NOCHE
QUE MEJOR DORMÍ
EL VERANO PASADO
TE HABÍA BESADO
Y MORDIDO LA BOCA

Que ke q terere

tengo que dejar
 De asumir compromisos
En casa
Tengo que salir
Al sol 
Lo que pasa 
Es que hoy...
Lo que siento desde... ¿ayer?
Que no se me pasa

14hs en un micro semicama

Por la culpa que me mantiene retorcido
En la esquina de tu cuarto estoy
Intentando aferrarme a paredes
Que se alejan de mí

En las más terribles fiebres de Fieres 
Un cometa crece donde se me cayó 
el pelo viendo desvanecerse mis extremidades voy cayendo en un vacío
Del cual ya no sé si me acerco, me alejo
O simplemente abrí miles de portales
Hacia los infinitos laberintos de la estupidez humana

Y todos los cursos son gratis hasta los 25
las visas hasta los 30
Con 27 y ya sin drogas duras

Me prepare para morir a esta edad
Y todo me mantuvo en pie hasta ahora

Aún sabiendo que por más poesía que 
Escriba, nunca voy a presenciar 
El hermoso acontecimiento de tu sonrisa
Y por más km que recorra
Nunca me voy a poder quitar de mi boca
Tu labial

Solo me consuela saber que si
Un día encuentran mis poemas 
Nadie se sienta solo
Como me sentí

Y si así sucede
Donde esté
Sepan,
Soy su amigo

Y ante todo,
No me crean

Año Nuevo tomando champagne berreta

Tengo un trago de vino
Adherido a las cuerdas vocales,
Siento al mismísimo infierno
Manifestarse por debajo de mi piel
Por encima de las cejas
En el cuello
En los trapecios

Y este sol que pega de frente
El colectivero que va lo más lento
Que puede
Y lo que faltan son las 15 cuadras
Más largas de mi vida

Para que mezcle?
Me pregunto lo mismo
Hace 12 años. 

Estaba en Ámsterdam y solo caminaba

Una vez intenté medir el alma
Nunca supe dónde empieza 
Ni donde terminaba,

domingo, 5 de febrero de 2017

sin título 27

atormentado
a la hora de la siesta

te figuré
en las historias de terror
que me contaron

no podría dormir
sabiendo que te hiciste real
en vida
en carne propia

te sentí

sentí el espanto
el abandono
el olvido

sus fascetas
idas y vueltas

clavo puñales en tierra seca
gritando un nombre descompuesto de palabras
que una hormiga carga pesada en su espalda
las sílabas

hace calor
es la hora de la siesta

de mis abuelos no he escuchado historias,
el que murió primero, me dijeron, era muy bueno

no lo conocí,
pero a vos sí

corre el viento
amaneciendo aparece la niebla
las ramas de los árboles crujen
cruzo de una cuadra a la otra
miro hacia atrás
doblo las esquinas
pregunto por cierta calle a los diarieros
nadie me responde
no sé si de verdad estoy hablando o soñando
todo lo que me dijeron para calmarme que era mentira
fue verdad, la puta madre

es la hora de la siesta
y distintas entidades
se mantienen expectantes de pie
alrededor de mi cama
no puedo dormir
no me permito pensar

las distorciones de tiempo y espacio
se vuelven cada vez más fuertes

vengan a rescatarme
del espanto de recordarte
a la hora de la siesta
porque el cuento de terror
fuimos los dos.